Conociendo México en 9 días

Desde el caótico México D.F. hasta la relajación total en Tulum.

Llevaba tiempo queriendo ir a México ya que a lo largo de los años he conocido bastante gente de allí y varios amigos españoles se han ido a vivir al DF; así que como todavía tenía vacaciones del año pasado por gastar decidí irme hace unas semanas a visitar allí a mi gran amiga Carla.

Cuando pensamos en México inmediatamente nos viene a la cabeza una palabra: seguridad. Son muchos los rumores que llegan a España referente a este tema y he de reconocer que cuando decidí viajar a México D.F. algo de intranquilidad tenía. Pero sin pensarlo hice las maletas y allí fui a conocer un país al que le tenía bastantes ganas. He de decir, que en ningún momento tuve la sensación de inseguridad y que si llevas cuidado y sigues dos o tres consejos previos no tiene porqué pasar nada.

Después de 12 horas de viaje por fin llego al Aeropuerto Internacional de México D.F. Allí me estaba esperando el chofer de confianza de mi amiga. Lo primero que hay que saber para ir a México D.F. es que es recomendable no coger taxis de la calle. Los chofer son muy baratos, sobre todo para todos aquellos que vamos con euros. También es muy útil utilizar Uber, de hecho la mayoría de la gente allí lo utiliza, aunque si tienes la opción de contratar a un chofer para trayectos largos como por ejemplo el aeropuerto, es lo más recomendable.

La primera noche salimos a cenar un grupo de amigos, todos españoles que habíamos coincidido en México D.F. Una de las cosas que más me ha sorprendido de México, es la calidad de la comida, sencillamente brutal. Se come muy bien y muy variado. Sinceramente fui con la idea de que iba a estar 10 días comiendo fajitas y nada más lejos de la realidad. Es cierto, que hay un dicho que dice “que todo es entacable” es decir, que todas las comidas se pueden hacer tacos, y en parte tiene razón, puedes enrollar en esas maravillosas tortillas cualquier cosa que estés comiendo. Polanquito, al lado de Polanco, es una zona de bares y restaurantes que día a día está llena de vida y de gente. Podréis encontrar una multitud de opciones para vuestras cenas y co
pas.

Del segundo día en México D.F me quedo con un brunch delicioso que tomamos en Puntareana en el hotel Down Town, un paseo para hacer algo de turismo por el centro, vimos el Zócalo, la Catedral, el Palacio de Bellas Artes con el famoso mural de Diego Rivera. Otra de las cosas que me llamo
muchísimo la atención fue el cine VIP, una pasada. Son asientos de piel, reclinables, en los que hay una mesita para cenar y un pulsador para llamar al camarero y que venga a tomar la comanda. Por si fuera poco poder estar tumbada y cenando viendo una película en el cine, te dan una manta por si tienes frío… como os digo, una auténtica maravilla.

Si de algo tenía ganas en este viaje a México, era conocer las famosas pirámides del Sol y la Luna. Así que el lunes, aprovechando que mi amiga trabajaba, llame a Oswaldo, el chófer, para que me llevará a Teotihuacán, lugar dónde se encuentran estas maravillosas edificaciones. También se encuentra la Calzada de los muertos, que separa una pirámide de la otra. Al principio da mucha impresión ver todos los escalones, pero una vez que decides subir, merecen mucho la pena las vistas. Os aconsejo si alguna vez vais por allí, que subáis arriba del todo de la Pirámide del Sol y justo en el centro os paréis un minuto y sintáis la energía y buenas vibraciones que hay en ese lugar, sencillamente genial.

Los mexicanos sienten devoción por la Virgen de Guadalupe cuya Basílica está ubicada en El Cerro de Tepeyac. Después de ver las Pirámides y de camino a México D.F. de nuevo nos desviamos un poco y fuimos a ver a la virgen. Lo primero que ves es un Atrio enorme, Oswaldo me contaba que el día 12 de diciembre eran miles y miles de personas los que se acercaban hasta allí para celebrar el día de Santa María de Guadalupe. A un lado del atrio vemos el antiguo templo, que era el que albergaba a la virgen antes, pero con el tiempo se ha ido inclinando y decidieron hacer el nuevo templo o basílica de Guadalupe. El nuevo templo es muy grande y estaba lleno de gente cuando entramos ya que estaban dando una misa. La virgen en sí es una imagen la cual puedes ver de cerca en unas cintas con bandas transportadoras. La basílica impacta por lo grande que es aunque echo en falta mosaicos, pinturas, esculturas  y un poco de historia como desprenden las catedrales europeas.

La Castellana de México D.F. se llama Reforma, es una avenida muy larga que cruza casi toda la ciudad. En ella podréis encontrar varias rotondas de las cuales destacan el Ángel y la Diana. Os recomiendo un paseo por esta avenida y visitéis estas estatuas. A ambos lados de Reforma encontramos  hoteles de mucho nivel como el St. Regis, donde un día nos tomamos un cóctel riquísimo en el último piso. También hay bancos y todo lo que tenga que ver con el mundo financiero. La bolsa de México se encuentra allí también. Otro de los barrios que podréis visitar y son seguros a parte de Polanco, son la Condesa y la zona Rosa, son barrios más alternativos como Malasaña o Chueca en Madrid, ambos con mucha vida y variedad de restaurantes.

Dos de los personajes más famosos en México son Frida Kahlo y Diego Rivera. Dos pintores, comunistas, revolucionarios y con una historia de amor peculiar, ya que Diego era muy mujeriego y Frida bisexual. Una mañana fui a ver la casa de Frida Kahlo, famosa por su color azul. Está ubicado en Coyoacán, a las afueras de México D.F. En ella puedes ver los utensilios con los que Frida pintaba, las habitaciones, sus trajes y corsés, ya que Frida tuvo un accidente que da dejo en cama mucho tiempo y tuvo que  llevar escayolas y corsés durante muchos años de su vida.

El fin de semana nos fuimos a Tulum a pasar unos días a la playa a desconectar mientras cogíamos un poco de color. El primer día fuimos al hotel Nômade Tulum, una maravilla de hotel donde la buena energía se respira nada más cruzar la recepción. Allí pillamos una fiesta que había en el hotel y me llamó mucho la atención la cantidad de gente “guapa” que había allí, parecía que hacían un casting para seleccionar a sus huéspedes. Todo estaba decorado con luces tenues, velas y una música chill seleccionada con muy buen gusto por el dj.

Al día siguiente estuvimos en el hotel de al lado, Be Tulum, es del mismo dueño y aunque sean conceptos diferentes, la esencia y la buena energía es la misma. Be Tulum, es un poco más chic, la comida a diferencia del Nômade (es vegano) hay de todo, de hecho hacía tiempo que no me comía unos calamares tan ricos como me comí en Be Tulum. Unas playas kilométricas, agua cristalina, comida exquisita, zumos naturales y muchas horas de charla recuperando el tiempo perdido con mi amiga, la combinación perfecta para pasar un fin de semana 10. Por si fuera poco, fuimos al Spa del hotel y tengo que decir que me toco una chica argentina que se llamaba Ana Paula, sinceramente fue uno de los mejores masajes de mi vida. Muchos sabéis el problema que tengo en la espalda y Ana Paula supo interpretar mi cuerpo y mi lesión a la perfección. Desde aquí quiero dar las gracias a Caco, el gerente de ambos hoteles y muy amigo de Carla,  ya que se preocupó por nosotras en todo momento e hizo el fin de semana más perfecto si cabe.

El domingo por la mañana, madrugamos y nos fuimos a ver unas ruinas que están en Tulum. Menos mal que fuimos muy pronto ya que a las 9h hacía un sol imposible y si hubiéramos ido más tarde nos hubiéramos achicharrado. Lo característico de las ruinas es que están al lado del mar y la panorámica es muy bonita, pero después de ver la Pirámide del Sol, esto no me impresionó tanto. Después del madrugón y la caminata volvimos al Be Tulum para aprovechar el día de sol. Salimos para el aeropuerto de Cancún después de comer con la energía cargadísima y un color más que aceptable para haber estado solo dos días al sol.

Al día siguiente ya me volvía para Madrid, fui con Carla a comer a un sitio genial en Polanco, que se llama Emilio. Comimos un arroz negro espectacular y unas croquetas riquísimas acompañados de una botella de vino blanco de despedida.

Haciendo resumen me doy cuenta de lo afortunada que soy por poder ir conociendo rincones del mundo acompañada de gente que quiero. Este ha sido mi viaje a México, espero que os haya servido de ayuda y que cuando vayáis lo disfrutéis tanto o más que yo ya que es un país maravilloso. Ojalá os haya transmitido la ilusión y la pasión con la que afronto cada viaje en este largo camino que es la vida.

¿Me seguís en esta linda locura?

Nekal 😉

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