Esquiar en el C.C. Xanadú

Esquiar a 20 minutos de Madrid.

Hoy os voy a hablar de un plan que puedes hacer con tu pareja, amigos, solo y cualquier día del año: esquiar en el  C.C. Xanadú. Hace mucho tiempo que tenía pendiente aprender a esquiar. Muchos años con el gusanillo, pero por temor a agravar el estado de mi espalda, nunca me decidí a aprender, es más lo veía como un imposible. Ha sido la pasión que he visto en todos mis amigos y toda la gente que conozco por este deporte, lo que  me ha animado a empezar con las clases.

El sábado pasado tomé mi primera clase en Madrid SnowZone de Xanadú. La verdad es que no me imaginaba como era la pista ya que nunca he ido a la nieve y nunca me había puesto unos esquís. En el Xanadú hay dos pistas, una de iniciación con poca pendiente y 100 metros de largo, y otra para profesionales, con más de un 25% de pendiente y 250 metros de largo. Supongo que para todos aquellos que lleváis tiempo esquiando esta pista se queda “pequeña” pero para los que estamos empezando o para los expertos que se quieran quitar el mono, está más que aceptable y es ideal para pasar un día diferente.

Esquí en el XanadúNosotros cogimos la clase dos horas, ya que íbamos queríamos aprovechar el tiempo. Allí puedes alquilar todo el equipo, desde la ropa hasta los esquís. Lo único que te tienes que llevar son los calcetines y los guantes. La primera parte de la clase, la dedican a enseñarte a ponerte los esquís (no tiene ninguna complejidad) y a que te acostumbres al tacto de la nieve. Hemos tenido suerte con el profesor que nos ha tocado, un chico que lleva muchos años de monitor en Sierra Nevada y tiene mucha paciencia 😉

En la pista de iniciación lo primero que nos enseñó fue a hacer la cuña para poder frenar. Es sencillo, yo al principio la hacía un poco pequeña pero poco a poco fui cogiendo la técnica y ya perfecto. Luego nos enseñó a girar, y la sensación de estar deslizándote por la nieve, mola ¡y mucho! Para acabar el primer día de esquí, nos subió a la pista de profesionales para que nos tiráramos una vez y fuéramos adaptándonos a esa pendiente. Esa primera vez, fui con bastante precaución la primera parte de la pista, ya que Esquiar en el Xanadútengo algo de vértigo y al coger velocidad me daba miedo, ¡será la edad que me hace más prudente!, así que en esa bajada no me separe del profesor y él me iba ayudando en todo momento.

El miércoles dimos nuestra segunda clase, también de dos horas, y la progresión de un día a otro es abismal. Hicimos un par de bajadas por la pista de iniciación para recuperar el tacto y recordar lo aprendido en la clase pasada y después fuimos directamente a la pista grande. Para subir a la pista profesional, hay un telesilla como suele haber en las estaciones, por cierto, bastante fácil bajarte del telesilla, algo que también me provocaba curiosidad. Estuvimos las dos horas bajando esa pista, perfeccionamos los giros y empezamos a hacer el paralelo. Yo seguía con mi miedo al principio de la pista, ya que se nota un poquito la pendiente, pero con la cuña y sabiendo girar bien te das cuenta que puedes bajar sin problema.

Después de la clase, puedes quedarte a tomar algo y cenar en los muchos establecimientos que hay en el C.C. Xanadú o aprovechar y hacer algunas compras y así cerrar un día perfecto.

Quería compartir con vosotros este plan, ya que el C.C. Xanadú está a 25 minutos de Madrid y es una actividad en la que aparte de hacer deporte, te lo pasas como un enano. Ahora entiendo la pasión que tiene la gente por el esquí y es que engancha. Yo mientras tanto seguiré entrenando, para poder estar este invierno a la altura de todos vosotros y pasar unos días en la nieve de categoría disfrutando de todos estos placeres que nos ofrece esta linda locura llamada vida.

 

¿Me seguís en esta linda locura?

Nekal 😉

 

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